馃柟 Praxis y transici贸n al socialismo

Nota: ponencia para el evento聽Teor铆as de la praxis y transici贸n al socialismo聽organizado por la Universidad Internacional de las Comunicaciones, Caracas, Venezuela, el martes 20 de septiembre de 2023.

Antes de empezar es necesario sentar las bases conceptuales sobre las que vamos a levantar el argumento fuerte que defendemos: la necesidad de que la transici贸n al socialismo est茅 guiada por la 鈥榩raxis鈥 de la independencia popular antiimperialista. Por tanto, la primera dificultad que debemos superar de entrada es la de qu茅 entendemos a comienzos del siglo XXI por 鈥榩raxis鈥 en medio de la peor crisis sufrida por la humanidad trabajadora en toda su historia.

En la decadente Grecia del siglo 鈥揑V por 鈥榩raxis鈥 se entend铆a la fase 煤ltima del proceso de ganarse la vida en una sociedad esclavista dividida en clases sociales antag贸nicas y radicalmente mis贸gina, en retroceso socioecon贸mico y cultural 鈥搑ecordemos la contrarrevoluci贸n idealista impulsada por Plat贸n鈥, y ocupada militar y pol铆ticamente por Macedonia desde -338. 鈥楶raxis鈥, como hemos dicho, era el tercero y 煤ltimo paso en el desenvolvimiento del pensamiento y de la vida, siendo el primero la 鈥榯eor铆a鈥, es decir el pensamiento abstracto; el segundo, la 鈥榩oiesis鈥 que es el proceso de crear algo a partir de esa 鈥榯eor铆a鈥, y el 煤ltimo la 鈥榩raxis鈥 es la acci贸n pr谩ctica de la 鈥榩oiesis鈥.

Aunque en la vida real los tres pasos interact煤an sin茅rgicamente, el peligro que tiene esta divisi贸n anal铆tica de la epistemolog铆a heredada desde el siglo 鈥揑V es que escinde, separa, rompe la dial茅ctica materialista del conocimiento ya que al poner en primer lugar la teor铆a abstracta, en segundo lugar su materializaci贸n en la creaci贸n de algo concreto, y al final la pr谩ctica social en su conjunto, ocurre que prima el llamado 芦trabajo intelectual禄 sobre el tambi茅n llamado 芦trabajo manual禄, dando prioridad a la mente sobre la mano, lo que siempre ha beneficiado a la minor铆a explotadora.

Uno de los 茅xitos de la contrarrevoluci贸n idealista simbolizada en Plat贸n (-427/-387) fue el de desprestigiar la filosof铆a pre-socr谩tica y en especial la fuerza liberadora de los primeros desarrollos de la dial茅ctica ya en el siglo 鈥揤III cuando por dial茅ctica se entend铆a el proceso unitario e integral de analizar las contradicciones hasta sus ra铆ces e intervenir sobre ellas optando por la libertad. La emergente Grecia del siglo 鈥揤III gener贸 un pensamiento revolucionario -dial茅ctico- que no escind铆a la unidad mano-mente, que no romp铆a la unidad hacer-pensar, sino que asum铆a su compleja unidad contradictoria lo que le llevaba a enfrentarse con la duda existencial decisiva en el momento de crisis de supervivencia. 驴Qu茅 hacer?: optar por la libertad, o sea, la praxis tal como se entend铆a en el siglo 鈥揤III era la lucha por la libertad.

Para la oligarqu铆a griega del siglo 鈥揑V esta 鈥榩raxis鈥 dial茅ctica era inaceptable, y aunque Plat贸n no ten铆a m谩s remedio que utilizar el t茅rmino de 鈥榙ial茅ctica鈥 lo amput贸 de su esencia cr铆tica materialista y lo redujo a mera dial贸gica idealista muy conveniente a los intereses reaccionarios de las clases propietarias de las fuerzas productivas durante los 2500 a帽os posteriores, hasta ahora mismo. El intelectualismo abstracto, metaf铆sico y mecanicista, dogm谩tico por cuanto anti-dial茅ctico, ha sido elevado al summum del saber, mientras que la 鈥榩raxis鈥 ha sido rebajada a simple practicismo emp铆rico e ignorante. Es imposible entender la historia humana bajo la dictadura de la propiedad privada, y de la filosof铆a, epistemolog铆a, axiolog铆a e incluso de la ontolog铆a en concreto, desde ese intelectualismo enemigo inconciliable de la praxis mano-mente.

Todo debate filos贸fico es un debate pol铆tico, todo t茅rmino o concepto refleja en su seno la lucha de clases, y la minor铆a explotadora tiene las de ganar en la guerra cultural porque monopoliza gracias a su Estado la fuerza socioecon贸mica, pol铆tico-educativa y militar. Pero la importancia de esta guerra cultural es mayor de lo que nos hacen creer porque toda cultura implica una axiolog铆a, un complejo 茅tico-moral, de modo que la cultura dominante es la del amo, y la 茅tica dominante tambi茅n es la 茅tica del amo, y ambas son esclavas del irracionalismo de la propiedad privada: 驴c贸mo justificar 茅ticamente sino la feroz inhumanidad del esclavismo en cualquiera de sus formas en los sucesivos modos de producci贸n post-comunales?

驴Qu茅 鈥榩raxis鈥 puede justificar ahora mismo la esclavitud asalariada esencial para el capitalismo, y dentro de esta la esclavitud patriarcal, infantil, racista鈥? S贸lo puede hacerlo la 鈥榩raxis鈥 inherente a la explotaci贸n social generalizada vital para imperialismo. 鈥楶raxis鈥 reducida al agotamiento psicosom谩tico de la humanidad explotada como simple 芦mano f铆sica禄, fuerza de trabajo alienada e inconsciente de s铆, propiedad del intelecto imperialista, de los 芦cerebros pensantes禄 de las grandes transnacionales, del capital ficticio de alto riesgo, obediente a las 贸rdenes de la tecnociencia y de la industria de la matanza humana, de la OTAN y del Pent谩gono. 鈥楶raxis鈥 enemiga mortal del socialismo y del comunismo, es decir, de la humanidad.

Sin embargo, dentro de la historia 芦que nunca ha existido禄 para las clases dominantes, la de las resistencias, motines, rebeliones, revoluciones sociales, siempre ha existido la praxis como dial茅ctica de la unidad y lucha de contrarios, aunque los y las sublevadas a煤n no fueran conscientes de la enormidad de su logro pr谩ctico: dar el salto de la obediencia pasiva a la acci贸n consciente y libre. Marx demostr贸 que un paso pr谩ctico vale m谩s que cien programas te贸ricos y que la ignorancia que genera la 芦sorda coerci贸n del capital禄 explica por qu茅 la 芦mano禄 explotada acierta, aprende y produce teor铆a revolucionaria en contra de la 芦mente禄 explotadora: 芦lo hacen pero no lo saben禄. Y el proceso de autoaprendizaje de la praxis revolucionaria en su autodesarrollo fue expuesto por Marx en sus imprescindibles y siempre actuales Tesis sobre Feuerbach.

驴Por qu茅 son actuales cuando fueron escritas en 1845? Por la misma raz贸n por la que sigue siendo necesaria la praxis dial茅ctica del siglo 鈥揤III. Tempus fugit, de acuerdo, el tiempo huye, se escapa y no vuelve, pero los problemas fundamentales de toda sociedad oprimida permanecen mientras siga sufriendo la explotaci贸n. Peor a煤n, se agudizan al extremo conforme dejamos que se pudran y emponzo帽en la sociedad y la naturaleza, y eso es lo que est谩 sucediendo ahora bajo una crisis nunca conocida en la antropogenia, una crisis que nos obliga al menos para este debate, a profundizar en una cuesti贸n con dos rostros en uno, como Jano, dios al que podr铆amos definir como aportaci贸n romana a la dial茅ctica griega. La cabeza de Jano tiene dos rostros para ver simult谩neamente el pasado y el futuro del tiempo que vuela, y as铆 decidir cu谩ndo se abre la puerta a lo nuevo, al futuro, o sigue cerrada encadenando el presente al pasado, a lo viejo. Abrir la puerta al futuro es construir la libertad seg煤n la praxis de la unidad mano-mente, pr谩ctica-teor铆a.

Dem贸crito (-460/-370), tan odiado por Plat贸n, ya se dio cuenta de lo venenoso que era el dinero, la forma m谩s cruel de la propiedad privada. El dinero da la libertad al amigo rico y se la quitaba al amigo pobre, rompiendo su amistad porque la libertad del dinero es la de comprar o vender el tiempo de trabajo del empobrecido, explotando al amigo pobre, destruyendo su personalidad y su libertad, mostrando en la pr谩ctica lo que El Manifiesto Comunista expondr铆a te贸rica y pol铆ticamente tiempo despu茅s. Podemos definir a esta obrita como el gozne sobre el que gira la puerta que se abre al futuro impulsada por la praxis revolucionaria que ya para entonces hab铆a escrito obras brillantes que desbordan las limitaciones de esta ponencia.

El gozne es la dial茅ctica mano-mente, pr谩ctica-teor铆a. Las obras anteriores a El Manifiesto sintetizaban intelectualmente lo que la humanidad hab铆a materializado con sus luchas, s铆ntesis reforzada con un riguroso estudio cr铆tico del capitalismo. El resultado fue nada menos que un avance decisivo en la teor铆a de la crisis que ya estaba siendo elaborada con anterioridad. Recordemos que la dial茅ctica griega del siglo 鈥揤III giraba alrededor del salto a la opci贸n por la libertad como resultado de la acumulaci贸n de contradicciones. La teor铆a de la crisis sostiene que la acumulaci贸n cuantitativa de subcrisis que confluyen sin茅rgicamente en una mayor, hace que se produzca un salto cualitativo a partir del cual se entra en un proceso irreversible que s贸lo puede concluir con una de las tres salidas: victoria de las clases explotadas, victoria de las explotadoras o exterminio mutuo de ambas clases antag贸nicas en lucha permanente.

La irreversibilidad abierta por ese salto cualitativo surge del hecho de que la burgues铆a es como el brujo que no puede dominar las fuerzas destructivas que ha desatado con sus conjuros. Durante a帽os, las contradicciones del capital y sus leyes tendenciales de evoluci贸n, expresadas fundamentalmente en la ley general de la acumulaci贸n de capital y en la ley tendencial de ca铆da de la tasa media de ganancia, han minado las ra铆ces de la acumulaci贸n hasta que la crisis de 2007 puso al descubierto el pudrimiento del sistema. Desde entonces y a pesar de los esfuerzos del imperialismo, vuelve a ulular cada vez con m谩s fuerza el espectro del comunismo que empieza a asomarse tenuemente detr谩s del choque entre el imperialismo y el bloque formado por Eurasia y otros Estados que se le van sumando. Los t茅rminos de unipolaridad y multipolaridad s贸lo reflejan una parte del choque a muerte, latente o p煤blico, entre el capital y el trabajo a escala mundial.

La transici贸n al socialismo va apareciendo como una necesidad cada vez m谩s perentoria porque a diario aumenta el sufrimiento humano, se ahonda la crisis socioecol贸gica bordeando la cat谩strofe, y se acelera el paso de la posibilidad a la probabilidad de una guerra devastadora: jam谩s en nuestra historia ha sido tan extremo, destructor e insufrible el antagonismo absoluto entre, de una parte, el potencial liberador y humanizador de las fuerzas productivas guiadas conscientemente por el pueblo en armas; y de otra parte, el irracional poder inhumano de las relaciones de propiedad capitalista. Este antagonismo mortal se manifiesta cruda y descarnadamente en todas las 谩reas del malvivir humano, sean las que fueren, tambi茅n en las m谩s insignificantes e 铆ntimas en apariencia.

La transici贸n al socialismo partiendo de la praxis revolucionaria, aqu铆 vista en su generalidad y en el tema que nos concierne, debe tener en cuenta al menos seis cuestiones que forman una totalidad interactiva:

Primera, frente al peligro cada vez m谩s pr贸ximo de cat谩strofe en todos los sentidos, hay que lograr que la direcci贸n hacia la libertad, hacia el comunismo, sea la decidida por el pueblo obrero. El concepto dial茅ctico de praxis es aqu铆 crucial: la unidad mano-mente s贸lo queda asegurada cuando el proletariado ha desplazado del poder estatal a la minor铆a intelectualista propietaria del viejo Estado opresor, que desprecia al pueblo, a su sudor, su sangre y su cansancio; es decir, cuando el presente y el futuro lo decide esa 芦mano f铆sica禄 tan denostada por la oligarqu铆a griega y todas las clases dominantes posteriores que han impuesto su dictadura intelectual sostenida en su dictadura de clase. Por esto es crucial que el pueblo en armas imponga la unidad mano-mente.

Este punto tiene mucha m谩s importancia de la que imaginamos: la escisi贸n trabajo manual-trabajo intelectual, o mano-mente, refuerza la esclavitud emocional, psicol贸gica y afectica, adem谩s de 茅tica y cognoscitiva, que impide que el proletariado desarrolle sus impresionantes capacidades emancipadoras. Nunca habr谩 una praxis revolucionaria all铆 donde la mayor铆a sea esclava emocional e intelectual de la minor铆a, sumisa y acr铆tica ante sus 贸rdenes.

Segunda, la reinstauraci贸n de la praxis colectiva se sostiene y a la vez impulsa la extensi贸n e intensificaci贸n de la lucha de clases, de micropoderes f谩cticos en el interior de la esas c谩rceles que son las 芦dulces familias禄, en calles, barriadas vecinales, centros de trabajo, escuelas y universidades鈥 all铆 donde la fuerza de trabajo sea explotada de cualquier forma e intensidad. La 鈥榩raxis鈥 intelectualista que ve el mundo desde las nubes de la abstracci贸n nunca sabr谩 qu茅 luchas se autoorganizan en esos infiernos, el por qu茅 y menos a煤n el para qu茅. La dial茅ctica de la praxis s铆 lo sabe porque ella vive en esos hornos. 驴Alguien cree que Ch谩vez, por ejemplo, pudo siquiera imaginar el programa bolivariano si no viviera desde dentro, en su n煤cleo al rojo vivo, los llantos y esperanzas de su pueblo y por extensi贸n de toda Nuestram茅rica?

Tercera, la praxis dial茅ctica es la 煤nica que puede sacar fuerzas de la nada cuando todo se vuelve contra la revoluci贸n, cuando contraataca el imperialismo y sus siervos internos logran movilizar algunos sectores reaccionarios que estaban esperando al momento preciso, cuando todo parece perdido. Ning煤n proceso de liberaci贸n se ha librado de estas crisis de supervivencia generadas por sus problemas internos y por las agresiones externas. Muchas situaciones prerrevolucionarias y muchas revoluciones han detenido su avance, han retrocedido y hasta han sido ahogadas en sangre al sufrir los golpes de estas crisis. Han seguido avanzando los que s铆 han fiado su futuro a la intervenci贸n consciente y masiva del proletariado que sabe que s贸lo puede dirigir al pueblo trabajador y a los sectores sociales aliados, al socialismo.

Cuarta, la creaci贸n del socialismo s贸lo puede realizarse cuando, adem谩s de otras condiciones necesarias, tambi茅n se logra la reunificaci贸n del 芦trabajo manual禄 y el 芦trabajo intelectual禄 en la praxis dial茅ctica. Las burocracias pudren la libertad, las luchas y las revoluciones, desde sus mismas ra铆ces al crear un abismo insondable entre dirigentes y dirigidos. Desde que la propiedad privada aplast贸 a las formas comunales de propiedad social, las revoluciones pol铆ticas se han limitado a cambiar un modo de propiedad privada por otro, lo que explica que las clases dominante victoriosas hayan mantenido la dictadura intelectual correspondiente aplastando los intentos populares de reunificaci贸n mano-mente por muy ut贸picos e idealistas que fueran. Con limitaciones, las primeras luchas proletarias desde finales del siglo XIX intentaron reunificar la pr谩ctica con la teor铆a, y en cierta forma lograron algunos avances hasta que la oleada revolucionaria de 1830 impuls贸 el proceso que ser铆a irreversible desde la revoluci贸n de 1848, pese a sus altibajos y derrotas espeluznantes.

Quinta, la transici贸n al socialismo en las condiciones actuales ha de desarrollar al m谩ximo la capacidad creativa de las clases y naciones explotadas, y de los pa铆ses que buscan desconectarse de la densa y flexible red de dominaci贸n mundial tejida por el imperialismo, que intentan avanzar hacia otras normas internacionales que sin ser socialistas s铆 permiten una mejora de las condiciones de vida y trabajo de sus pueblos. La guerra imperialista contra las rep煤blicas populares del Donbass y contra Rusia, se suma a otras guerras tanto o m谩s salvajes que Occidente lleva tiempo lanzando contra los pueblos que no se arrodillan: son guerras ofensivas destinadas a crear las bases militares de otras guerras posteriores m谩s atroces todav铆a que no se detendr谩n hasta poner la bandera del d贸lar en los Estados que buscan liberarse del imperialismo.

Y sexta, la transici贸n al socialismo ha de basarse tambi茅n en la reintegraci贸n de nuestra especie en la naturaleza, que debe ser simult谩nea a la reunificaci贸n mano-mente: ambas se necesitan para tener visos de futuro, y sin la fusi贸n de ambas no habr谩 transici贸n alguna al socialismo.

EUSKAL HERRIA, 17 de septiembre de 2022

Ideia Zabaldu – Difunde la idea