馃柟 Guerra y libertad. Vigencia de la doctrina de Sim贸n Bol铆var

Cuando fue ya evidente la victoria de los siracusanos [鈥 los atenienses estaban en el m谩s completo des谩nimo y sent铆an un gran desenga帽o y un arrepentimiento a煤n mayor de la expedici贸n.

Tuc铆dides. La guerra del Peloponeso. Siglo 鈥揤

Si quieres la paz, prep谩rate para la guerra.

Vegecio. Epitoma rei militaris. Siglo IV

Un gobierno socialista no puede encabezar un pa铆s, si no existen suficientes condiciones para poder tomar enseguida las medidas requeridas, y para espantar a la burgues铆a, con el fin de conseguir las condiciones primarias de una pol铆tica consecuente.

Marx. Carta a Domela Nieuwenhuys, 22-2-1881

1. Leyes de la guerra

Para entender en su actualidad la doctrina pol铆tico-militar y social de Bol铆var y del bolivarianismo, debemos estudiarla a la luz de las experiencias hist贸ricas y de las constantes 鈥搊 leyes de la guerra鈥 que de ellas se deducen. Por ejemplo, el reaccionario1 Sun Tzu (+/- siglo 鈥揤I) trataba a los soldados como ignorantes que deb铆an obedecer y machacar sin piedad a las sublevaciones campesinas. Sun Tzu emplea el t茅rmino de 鈥渁rmonizar鈥 las relaciones entre el pueblo explotado y el Estado para fortalecer pol铆ticamente al ej茅rcito opresor. Para Sun Tzu: 芦La guerra es un tema de vital importancia para el Estado, un asunto de vida o muerte, el camino a la supervivencia o a la ruina. Por tanto, el imperioso estudiarla detenidamente [鈥 La pol铆tica es aquello que armoniza al pueblo con su gobernante, de tal manera que lo siga, con desprecio de su propia vida y sin temer ning煤n peligro 禄2.

Sun Tzu dej贸 constancia de lo que era una certidumbre emp铆rica desde hac铆a siglos, al menos desde que las sociedades comunales se rompieron entre una ampl铆sima masa trabajadora superexplotada por un lado, y una minor铆a explotadora por el contrario. Ya desde el din谩stico antiguo mesopot谩mico (c. 2850-2340 a.C.) se conoce la explotaci贸n social, sobre todo de la mujer en los textiles3. En las primeras ciudades-Estado de Sumer:

芦La masa de campesinos y trabajadores sin cualificar, que sumaban probablemente el 90% de la poblaci贸n, viv铆an como siervos, si no como esclavos, careciendo de derecho alguno, ni siquiera el de propiedad. La tierra pertenec铆a al templo (o a su deidad) y la administraban los representantes de 茅sta, es decir, los sacerdotes. En una fecha algo posterior 鈥損ero no m谩s tarde del principio del tercer milenio- una clase guerrera cuyo mando ostentaban reyes o jefes impuso su autoridad junto a la de los sacerdotes o por encima de la de 茅stos禄4.

A la vez, la guerra injusta desarrollaba la inhumanidad en su forma m谩s cruda: aparte del exterminio y/o el saqueo practicado desde hac铆a milenio, incluido el canibalismo, desde hace aproximadamente 5000 a帽os se generaliz贸 tambi茅n la esclavizaci贸n humana en cuanto fuerza de trabajo explotable en todos los sentidos, tambi茅n el reproductor y el sexual; y por fin surgi贸 la importancia creciente de la captura de 芦los mejores artesanos o artesanas禄5. La Roma republicana orden贸 que en la toma de Siracusa en el a帽o -212 se apresase vivo al sabio Arqu铆medes, para que trabajase como esclavo creando m谩quinas de guerra para las legiones, pero fue asesinado por un soldado romano.

Tenemos aqu铆 un ejemplo brillante de las vicisitudes de las leyes de la guerra, porque la orden de mantenerlo vivo no fue cumplida por los avatares del combate. Pero tambi茅n tenemos ejemplos extremos de esas lecciones que siguen d谩ndose casi 2.200 a帽os despu茅s: la terrible batalla de arrasamiento de Cartago6 en el a帽o -146 por Roma, que adelantaba premonitoriamente masacres similares hasta hoy mismo: pueblos que luchaban hasta el final sabiendo que no ten铆an ninguna esperanza de victoria, simplemente por el orgullo de morir libres. Es importante aceptar que pese a todas sus dificultades, estas leyes de la guerra existen y se repiten en contextos muy diferentes, porque as铆 no caemos en el relativismo absoluto, tan da帽ino como reaccionario.

Otro ejemplo de la existencia de constantes b谩sicas en la guerra desde que se impuso la propiedad privada y la explotaci贸n a ella inherente es que todas las minor铆as explotadoras han buscado siempre 鈥渁rmonizar鈥, en el lenguaje de Sun Tzu, las relaciones entre el pueblo explotado y la minor铆a propietaria de las fuerzas productivas, obsesi贸n desesperada de las clases dominantes, de sus Estados y ej茅rcitos, como se confirma leyendo el Poema de Gilgamesh7 de hace +/- 4.400 a帽os.

Que es una obsesi贸n actual vuelve a quedar claro siguiendo los varios debates que est谩 realizando el Pent谩gono para ver de salir del agujero en el que se est谩 hundiendo, destaca el que se libra desde 2019 sobre los nuevos m茅todos de expolio de los pueblos, en base al desarrollo del concepto de 芦marco de condiciones explotables禄: todos los imperios se han creado y sostenido extrayendo ganancias m煤ltiples de los pueblos y clases oprimidas. El Pent谩gono ha elaborado un sistema de estudio de los problemas, debilidades y contradicciones de esos pueblos para utilizarlos en su beneficio: la 芦explotaci贸n禄 se define no en el sentido marxista, sino en su antag贸nico, en el de ganancia empresarial y pol铆tico-militar, etc., obtenible. Es el conjunto de t谩cticas, m茅todos y estrategias que EEUU emplea para obtener beneficios y ganancias de toda 铆ndole 鈥渆xplotando鈥 las debilidades de los pueblos que expolia y quiere saquear8.

Y que seguir谩 siendo una obsesi贸n enfermiza del imperialismo para mantener su poder en el mundo, se desprende de los esfuerzos de toda 铆ndole redoblados para ampliar la inagotable gama de pulsiones conscientes e inconscientes que van de la ansiedad al terror p谩nico pasando por el miedo9, unida esta excitaci贸n de la 芦reserva de reacci贸n禄 a las exhortaciones tanto 鈥渄emocr谩ticas鈥 como filo fascistas y fascistas de llamamiento 芦al deber, al sacrificio y a la devoci贸n禄10, cada una en sus 谩reas respectivas. Sin ir muy lejos, la llamada 芦guerra cognitiva禄11 est谩 ideada para masacrar las resistencias futuras simult谩neamente desde su exterior e interior, porque es una guerra de largo plazo.

2. Crisis y guerras

El nuevo m茅todo de estudio yanqui para asegurar su poder empez贸 a ser desarrollado en 2019, cuando le era urgente ampliar las 芦condiciones explotables禄 porque, sin ser exhaustivos, en 2017 su antigua estrategia hab铆a sido derrotada en Venezuela pese a la brutalidad inhumana de la guarimba. 驴Por qu茅 fue internacionalmente tan importante esta derrota? Porque se sumaba a la que ya se estaba dando en Siria, Afganist谩n, Irak鈥; porque a cada instante se incrementaba la tendencia a la 芦multipolaridad禄, a la aceptaci贸n de las propuestas de China Popular, etc.; porque ya se empezaba a ralentizar la t铆mida recuperaci贸n posterior a la debacle de 2007-2008, hasta tal punto que en 2019 casi el 40% de los beneficios de las transnacionales huyeron a los para铆sos fiscales12 en vez de potenciar la econom铆a productiva, la rama de producci贸n de bienes de producci贸n.

Esta huida gigantesca hacia la 芦econom铆a de casino禄, alrededor del 40% de las ganancias, muestra la debilidad profunda del capitalismo y, por ello, el reforzamiento del militarismo y del autoritarismo. Se comprende as铆 que, entre otras medidas, en 2018 EEUU rompiera unilateralmente el Tratado sobre armas nucleares de corto y medio alcance para compensar con el aumento de esas armas terror铆ficas la p茅rdida del inmenso bot铆n venezolano, que daba por seguro. Tambi茅n explica el avance de la OTAN hacia las fronteras rusas incrementando en asesinato sistem谩tico de miles de habitantes de las rep煤blicas populares del Donbass por el nazismo ucraniano, as铆 como el endurecimiento de las presiones contra China Popular, Ir谩n, Siria, Venezuela, Cuba鈥 Las leyes de la guerra, tendenciales en s铆 mismas, se confirman otra vez ahora porque todo indica que en la medida en que se agudicen las contradicciones del imperialismo, lo m谩s probable es que el Pent谩gono desencadene otro ataque contra Venezuela mediante una guarimba m谩s terror铆fica que la de 2017.

Apoderarse de Venezuela en 2017 hubiese dado un impulso brutal a la ofensiva mundial de EEUU en unos a帽os en los que el imperialismo estaba prepar谩ndose para vencer definitivamente en la larga 茅poca de 芦guerras largas禄13 que estaba dise帽ando. 驴A qu茅 fue debida la derrota del Pent谩gono? Dicho muy sint茅ticamente, a que Venezuela hab铆a desarrollado una doctrina militar, con sus correspondientes sistemas, estrategias y t谩cticas, basada en las ideas de pol铆ticos y militares entre los que estaba Sim贸n Bol铆var, como veremos. M谩s a煤n, sabedores del peligro, a partir de ese 2017, por centrarnos en una fecha significativa, se produjo un impresionante enriquecimiento de la doctrina pol铆tico-militar bolivariana. Vamos a ver algunas de sus aportaciones centrales.

S贸lo dos a帽os despu茅s, en 2019, el General Menry Fern谩ndez Pereira publicaba un imprescindible libro que es, en la praxis, el contrario inconciliable de lo que en ese mismo a帽o se empezaba en EEUU a cavilar sobre lo que al poco ser铆a el m茅todo del 芦marco de condiciones explotables禄. El General dijo: 芦La participaci贸n popular en la tarea de defensa nacional ha de tener como eje fundamental desmontar el aparato ideol贸gico del sistema neocolonialista que, a su vez, permita ir prepar谩ndonos para asumir las delicadas tareas de la defensa de la patria [鈥 en la preparaci贸n para la defensa, la tarea de primer orden de cada ciudadano y ciudadana es conocer qu茅 le corresponde hace en caso de ser agredidos por una potencia militar extranjera禄14.

El General Menry sostiene esta tesis sobre un riguroso estudio de muchas guerras populares contra invasores: desde las resistencias contra Napole贸n, hasta Irak, pasando por Afganist谩n, Mogadiscio, Argelia, Vietnam, Indochina, China, URSS, y la Europa ocupada contra el nazismo15. Simult谩neamente, la doctrina bolivariana de la guerra se sustenta, como no podr铆a ser menos, en un impresionante papel de te贸ricos, fil贸sofos, economistas, militares, etc茅tera ya estudiados minuciosamente por Bol铆var16 y luego ampliada por los desarrollos de la doctrina bolivariana. Las experiencias hist贸ricas que la sustentan llevan en su interior muchas luchas v谩lidas hoy mismo sobre la dial茅ctica de las rebeliones e insurrecciones dentro de guerras prolongadas en pa铆ses con mayor铆a social campesina. Es muy ilustrativo a este respecto que ya en 1928 la siempre actual obra colectiva La insurrecci贸n armada, publicada por la Internacional Comunista, incluyera un art铆culo sobre 芦el trabajo militar del partido entre los campesinos禄17.

Son muchas las lecciones que el General extrae de estas guerras populares libradas desde el siglo XIX, de las que ahora nos interesan dos: Una y muy importante, la Guerra Popular Prolongada ya fue analizada por Clausewitz18, lo que significa que ya era una forma de guerra de liberaci贸n asentada para su 茅poca. Yv谩n Salgado Uzc谩tegui sostiene la misma idea esta aportaci贸n de Clausewitz pero con otro nombre: 芦La naci贸n en armas禄19. Engels ya hab铆a analizado al detalle qu茅 es una 芦naci贸n en armas禄, especialmente en su art铆culo sobre los guerrilleros prusianos20 contra la invasi贸n napole贸nica. Conceptos claves que nos guiar谩n durante todo el texto.

Y dos, 芦La experiencia ha demostrado, a lo largo de la historia, la guerra imperial nunca ha sido un instrumento para conseguir cambios sociales progresivos; los t茅rminos de 鈥渄emocracia y modernidad鈥 no vienen impuestos por la fuerza, adem谩s, la soberan铆a no se transfiere. [鈥 la historia de la resistencia ha hecho reflexionar acerca de que los 鈥渋mperios鈥 pueden ser derrotados, y Estados Unidos [鈥 ya ha probado 鈥渆l germen de la derrota鈥 en m谩s de un escenario禄21. Pero derrotar a los imperios exige antes que nada 芦la organizaci贸n del pueblo rebelde禄22.

Si algo tiene un 芦pueblo rebelde禄 es moral de combate, de lucha y sacrificio. Clausewitz insiste mucho en la importancia de estos 芦factores morales禄23, entre los que destacan la intrepidez y la perseverancia, cualidades morales especialmente cultivadas por Bol铆var en concreto, y tambi茅n por los ej茅rcitos populares de liberaci贸n, sean guerrillas o ej茅rcitos m谩s organizados. Clausewitz insiste m谩s adelante en este factor decisivo: 芦el coraz贸n y el esp铆ritu de una naci贸n forman un factor important铆simo en los productos que representan la fuerza nacional, guerrera y de combate禄24. Por esto, la gravedad de una derrota depende mucho del impacto que el rev茅s haya tenido en la moral de lucha: 芦Como en una derrota la fuerza moral del vencido queda deshecha en alto grado, resulta a menudo una incapacidad completa para resistir, y toda la acci贸n se limita a ceder, es decir, se cambia en derrota, en huida禄25. Clausewitz actualizaba as铆 en las condiciones de inicios del siglo XIX, una constante hist贸rica ya descrita por Tuc铆dides.

La importancia de la moral es incuestionable, aunque debi茅ramos profundizar un poco en el antagonismo entre la moral de las clases y naciones oprimidas, y la de la minor铆a opresora. No existe una 茅tica y una moral 煤nicas, por lo que fortalecer la oprimida y debilitar la opresora es decisivo. Aqu铆 entramos de lleno en la dial茅ctica entre guerra y pol铆tica, m谩s concretamente entre propiedad privada y luchas sociales.

Clausewitz tampoco profundiza hasta estas contradicciones de fondo, condicionado por su origen de clase y por el muy d茅bil desarrollo del utopismo cr铆tico en la Alemania de aquellos a帽os, por no hablar a煤n del socialismo ut贸pico. Sin embargo, ello no anula la gran contribuci贸n a la teor铆a de la guerra: 芦La guerra es un instrumento de la pol铆tica禄26, tal como lo escribe en el comienzo del Cap铆tulo VI (B), aunque su frase m谩s conocida es que la guerra es la continuaci贸n de la pol铆tica por otros medios.

La fuerza interna de esta contribuci贸n radica en que Clausewitz entend铆a la guerra de tal modo que, sin reconocerlo expl铆citamente, admit铆a que lo esencial de las leyes de la guerra convencional tambi茅n se aplican a la llamada 芦guerra social禄 en sus dos formas b谩sicas: la lucha de clases en un Estado no oprimido nacionalmente, y la lucha de liberaci贸n nacional de un pueblo oprimido. Yv谩n Salcedo Uzc谩tegui sintetiza en tres principios la idea del militar alem谩n: uno, la guerra consiste en vencer al enemigo; dos, mientras no se le haya derrotado del todo, siempre podr谩 recuperarse y contraatacar; y tres, se puede regular la dureza de la guerra para obtener una victoria suficiente, seg煤n los recursos disponibles27. Son tres principios que se deducen de las leyes tendenciales de la guerra en cualquiera de sus formas.

No hace falta ning煤n esfuerzo mental para comprender que cualquier conflicto, al margen de su ubicaci贸n, extensi贸n e intensidad, transita total o parcialmente por este proceso, un tr谩nsito que puede ser derrotado seg煤n c贸mo vaya la lucha. Un poco m谩s adelante Yv谩n Salcedo Uzc谩tegui realiza un magn铆fico resumen de las ideas clausewitzianas de la dial茅ctica entre los fines y los medios en la guerra, en la que explica c贸mo pueden evolucionar cada uno de esos tres principios seg煤n interact煤an fines y medios de la guerra, resumen que puede aplicarse con escasas adaptaciones a la guerra social, de clases, y a la guerra de liberaci贸n de los pueblos28, porque, en 煤ltima instancia, se mueven marcados por las mismas leyes tendenciales.

Las leyes sociales son tendenciales, sobre todo las que expresan conflictos que pueden llegar a ser de supervivencia, de vida o muerte, porque siempre llevan en s铆 determinantes objetivos, materiales, insalvable como la base productiva y energ茅tica, los recursos vitales, etc. Bol铆var ley贸 con atenci贸n al conde de Montecuccoli que insist铆a en esta cuesti贸n decisiva29, la de asegurar los recursos materiales necesarios para sostener una guerra. El hambre y las carencias derrotan a los ej茅rcitos, a las huelgas y a las revoluciones. Las leyes del ahorro energ茅tico y de la planificaci贸n racional de su consumo, son objetivas en su esencia biosocial, variando en sus formas. Por esto, la lucha de clases y de liberaci贸n nacional tiene un fondo de planificaci贸n pol铆tico-militar incuestionable, sin el cual va a la derrota.

Yv谩n Salcedo Uzc谩tegui muestra c贸mo el Manifiesto de Cartagena escrito por Bol铆var el 15 de diciembre de 1812 coincide plenamente con el pensamiento de Clausewitz y que, sobre todo y seguramente por eso mismo, acert贸 de pleno 芦como si Bol铆var hubiese consultado un or谩culo禄30, lo que se confirm贸 entre otras muchas cosas al acertar en el papel alienador y explotador que iba a jugar la Iglesia espa帽ola. El autor se detiene con especial 茅nfasis en la importancia cr铆tica del 芦objetivo pol铆tico禄 de la guerra de liberaci贸n anticolonial. Bol铆var tambi茅n coincide con Clausewitz, y con otros grandes militares y pol铆ticos a帽adimos nosotros, en la eficacia de la guerra psicol贸gica y de derrota moral del invasor espa帽ol inserta en el Decreto de Guerra a Muerte del 15 de junio de 1813 que demostr贸 su efectividad al desmoralizar al cada vez m谩s agotado ej茅rcito espa帽ol, temido inicialmente por su brutalidad represiva31, terror que fue siendo superado por el pueblo venezolano en la medida en que este iba derrotando a los invasores.

3. Naci贸n en armas

En las condiciones de aquellos a帽os, el concepto clave de 芦naci贸n en armas禄 o 芦pueblo en armas禄, o 芦guerra popular prolongada禄, etc茅tera, ya anunciaba las tremendas virtudes pol铆tico-militares que tiene en la actualidad no s贸lo en su forma extrema y definitiva de materializaci贸n para derrotar a un ej茅rcito invasor sino tambi茅n, y como veremos, como doctrina general con sus sistemas, estrategias y t谩cticas adecuadas a cada momento y fase de la lucha de liberaci贸n nacional de clase. Pero empecemos por esto: 芦Un pueblo en armas, o que toma partido por un bando, facilita la destrucci贸n de la base material y moral del ej茅rcito enemigo, no mediante un enfrentamiento directo, sino m谩s bien a trav茅s de acciones que obliguen al enemigo a desalojar el territorio ocupado o invadido, antes de que ese enemigo 鈥損ueblo en armas鈥 lo destruya definitivamente禄32.

La doctrina de la 芦naci贸n en armas禄 o de la 芦guerra popular prolongada禄 para decirlo de una forma m谩s adecuada al tema que vamos a analizar ahora, posee m煤ltiples niveles de plasmaci贸n, niveles que no tienen que llegar exclusivamente al 芦m谩ximo禄 de la desesperada guerra defensiva contra el invasor, porque tambi茅n se materializa en los 芦m铆nimos禄 t谩cticos integrados en la estrategia a largo plazo de destrucci贸n del poder estatal burgu茅s para instaurar el Estado obrero. Una de las razones de la incapacidad o ceguera absoluta de la 鈥渋zquierda鈥 euroc茅ntrica para asumir el potencial revolucionario y heur铆stico de la 芦guerra popular prolongada禄, es precisamente rechazo de la dial茅ctica de entre lo popular y lo proletario, mediada por el concepto de pueblo trabajador.

Pero, se quiera o no aceptarlo, toda estrategia est谩 inserta en alguno o en todos de los sistemas mediante los que se aplica la doctrina comunista. Es desde esta perspectiva desde la que debemos entender el concepto de 芦guerra social permanente禄 entre la burgues铆a y el proletariado, o de 芦guerra antiimperialista permanente禄 para la liberaci贸n nacional de clase de los pueblos oprimidos. El concepto marxista elaborado en 1850 de 芦revoluci贸n permanente禄33 es la s铆ntesis dial茅ctica de todas estas formas. Aqu铆 nos encontramos de nuevo con la imprescindible mediaci贸n del concepto de pueblo trabajador explotado34.

Pues bien, el General Menry Fern谩ndez Pereira enlaza directamente la 芦guerra popular prolongada禄 con el imprescindible texto de Lenin sobre el socialismo y la guerra35, insistiendo en que 芦existe un lazo inevitable que une las guerras con la lucha de clases en el interior del pa铆s禄36. Un ministro prusiano ya dijo a finales del siglo XIX que en toda huelga se escond铆a la revoluci贸n: el contenido pol铆tico-militar de cualquier resistencia popular y obrera es comprendido m谩s r谩pida y f谩cilmente por la burgues铆a que por el proletariado y a煤n m谩s tard铆amente por la izquierda revolucionaria. El General Menry tiene raz贸n una vez m谩s cuando sostiene que el principio del 芦pueblo en armas禄 es una 芦parte de la teor铆a social del Marxismo Leninismo禄37. El autor describe las grandes luchas populares, campesinas y obreras, sus relaciones con la direcci贸n pol铆tica siempre dentro de los sus contextos particulares y singulares, pero manteniendo la presencia de lo universal en todas ellas, hasta centrarse en Venezuela.

Por imperativos del espacio y en aras del objetivo de este art铆culo, nos centramos en la importancia capital que el autor da a la educaci贸n del pueblo, que no s贸lo del ej茅rcito popular: 芦El objeto de la educaci贸n, por parte de las fuerzas de resistencia, va dirigido a obtener la mayor voluntad de lucha por parte del pueblo, y profundizar la uni贸n c铆vico-militar禄38. La uni贸n c铆vico-militar es un avance enriquecedor de la efectiva l铆nea de trabajo dentro de los ej茅rcitos elaborada por la Internacional Comunista39 expuesta en el texto de 1928 arriba citado. Esta intervenci贸n dentro de las fuerzas represivas fue tan eficaz en determinados momentos, que, adem谩s de por otras razones, la burgues铆a empez贸 a impulsar el fascismo en grupos de 芦vigilancia y seguridad禄 como denunci贸 Dimitrov40 en ese mismo a帽o de 1928. Desde entonces la fascistizaci贸n de las polic铆as privadas no ha hecho sino aumentar. Adem谩s, profesionaliza ej茅rcitos, fanatiza a sus unidades especiales y potencia 芦las putas del imperialismo禄41, o mercenariado.

Estas medidas van especialmente dirigidas contra el avance del socialismo y, sobre todo, cuando ese socialismo dirige la lucha de liberaci贸n nacional de un pueblo oprimido, al que se le reprime violentamente el derecho al Estado y a la autodefensa propia. Por tanto, la 芦educaci贸n禄 y la autodefensa de una naci贸n oprimida ha de desarrollar una pedagog铆a revolucionaria en la que, de alg煤n modo u otro, aparezcan los contenidos b谩sicos de una estrategia nacional que abarque, como indica Menry Fern谩ndez, modelos econ贸micos, sociales, pol铆ticos, culturales, geogr谩ficos, ambientales y militares42. Por la puerta de estos modelos entramos a un espacio decisivo para las doctrinas pol铆tico-militares, socioecon贸micas, culturales, etc茅tera, de todas las naciones antiimperialistas para luchar contra el capitalismo actual que depende cada vez m谩s de la 芦industria de la matanza de hombres禄43.

Dicha 芦industria禄 ya era crucial en la mitad del siglo XIX, pero ahora es imprescindible, es vital para el imperialismo, como se aprecia con la guerra injusta contra Rusia del r茅gimen ucronazi sostenido por la OTAN que es abiertamente un 芦negocio禄44. O tambi茅n: 芦Para el capitalismo, la guerra no es m谩s que la continuaci贸n del mercado por otros medios禄45. Las doctrinas pol铆tico-militares antiimperialistas, como la bolivariana, saben que desde ahora y para lo que se avecina, la independencia nacional y el internacionalismo s贸lo pueden ampliarse si se aplica la 芦Defensa Integral禄46. M谩s concretamente:

芦La concepci贸n estrat茅gica de la Guerra Popular Prolongada deviene de la concepci贸n estrat茅gica de la Defensa Integral y abarca todos los campos del poder nacional, porque la guerra moderna es un fen贸meno global que envuelve a todos los sectores de la Naci贸n. Es de mayor jerarqu铆a que la Doctrina Militar Bolivariana, porque 茅sta representa s贸lo un 谩mbito particular禄47.

La elaboraci贸n de esta doctrina, a partir de las ideas de Bol铆var, ha sido impulsada tambi茅n por la necesidad de Venezuela y de toda Nuestram茅rica de resistir primero y luego vencer al imperialismo all铆 donde era posible. En un art铆culo brillante, Christian Arias Barona describe el avance del peor capitalismo reprimiendo a los pueblos rebeldes con planes de contrainsurgencia, con el militarismo asesino: 芦La humanidad y la tierra, que en modo m谩s abstracto podemos llamar el trabajo y los bienes comunes, est谩n en la mira del sistema-mundo capitalista ante una fase de agudizaci贸n de la superexplotaci贸n禄48.

La explotaci贸n salvaje del trabajo y de los bienes comunales exige de un Estado fuerte, militarizado e implacable cuando la burgues铆a lo necesite: 芦鈥淯n Estado corporativo de la burgues铆a monop贸lica y las Fuerzas Armadas鈥澛49 tal como lo defini贸 R. M. Marini. La historia militar muestra que un pueblo desarmado est谩 indefenso, y tambi茅n muestra que la dependencia militar conlleva dependencia nacional. Todas las grandes potencias han buscado siempre desarmar a los pueblos o, al menos, mantenerlos en la dependencia en lo relativo a su armamento: 芦La dependencia tecnol贸gica y t茅cnica militar puede ser considerada como una herramienta de dominaci贸n禄50.

Llegados a este punto y antes de finalizar con el debate sobre las Tesis, debemos volver de nuevo la mirada a la historia militar, a las leyes de la guerra para apreciar la profunda raz贸n objetiva de la doctrina bolivariana de la 芦naci贸n en armas禄 que practica la 芦defensa integral禄 y la 芦guerra popular prolongada禄. N. Sekunda escribe algo siempre decisivo aprendido de su rigurosa investigaci贸n sobre el ej茅rcito persa:

芦La mayor铆a de las naciones del imperio hac铆a tiempo que hab铆an dejado de proporcionar instrucci贸n militar a sus j贸venes, de acuerdo con la pol铆tica persa. Tras la conquista de Lidia, por ejemplo, se anul贸 cualquier tipo de instrucci贸n militar, y en muy poco tiempo los lidios perdieron todo esp铆ritu de revuelta. Incluso en el caso de querer resistir al imperio no hubieran sabido c贸mo hacerlo. As铆 pues, la mayor铆a de los mercenarios tend铆an a reclutarse de naciones que todav铆a permanec铆an 鈥渓ibres鈥. En la antig眉edad esta palabra se pod铆a usar casi como sin贸nimo de cualquier sociedad que proporcionara alguna forma de instrucci贸n militar organizada a su juventud禄51.

La Venezuela bolivariana es libre porque est谩 armada, no tiene dependencia militar, tiene unidad c铆vico-militar y educa a su pueblo en la guerra popular prolongada, la 煤nica doctrina que amedrenta y asusta al imperialismo, por ahora ya que, volviendo al principio, el Pent谩gono estudia sus puntos flacos mediante 芦El marco de condiciones explotables. Estrategias de investigaci贸n y an谩lisis sociocultural禄, para abrir brecha por ellos. La libertad exige vigilancia y lucha permanentes.

4. Tesis para el debate

4.1. La casi totalidad de la izquierda occidental ha sido derrotada te贸rica, pol铆tica y 茅ticamente en la crucial visi贸n de la unidad entre guerra y pol铆tica, unidad que se diversifica con variadas intensidades y extensiones en todas y cada una de las formas de lucha de clases. Pero esa derrota no se ha dado o se ha dado en mucha menor medida en otros continentes, en aquellos en los que el multifac茅tico reformismo no ha podido realizar su doble tarea: una, convencer al capital de la necesidad de reformas superficiales que disimulasen la explotaci贸n asalariada; y otra, dividir y debilitar a la izquierda revolucionaria, facilitando as铆 la represi贸n de la izquierda irreductible y la pervivencia del capitalismo.

4.2. Las razones del fracaso absoluto o relativo del bloque reformista en su totalidad o en sus expresiones m谩s fuertes, han de ser analizadas en cada situaci贸n concreta pero hay una especie de constante m谩s o menos visible que les recorre: tanto la resistencia popular como la debilidad de la burgues铆a en esos contextos impidieron que se asentasen s贸lidamente sistemas de cooptaci贸n, integraci贸n y divisi贸n eficaces, quedando casi siempre la brutalidad represiva como el 煤nico o m谩s efectivo m茅todo de supervivencia del capitalismo. La represi贸n es legitimada por sectas religiosas reaccionarias, adem谩s de por la industria cultural imperialista y otros medios conocidos readecuados peri贸dicamente a las necesidades explotadoras.

4.3. Lo pol铆tico-militar, y en s铆 la 芦guerra禄 en general, es un componente ineludible en la praxis marxista que se sostiene en la objetividad de la dial茅ctica de la unidad y lucha de contrarios. Si se le amputa esto, el marxismo es destruido en su esencia, dej谩ndolo en vulgar reformismo pacifista, electoralista, que acepta incondicionalmente el horizonte de tolerancia del capital. Por el contrario, la definici贸n del Estado burgu茅s como la forma pol铆tico-militar del capital se basa, adem谩s de en la experiencia hist贸rica, tambi茅n en la cotidianidad de todas las formas de lucha de clases y de liberaci贸n nacional, as铆 como en el contenido violento de todas las medidas burguesas para intentar recuperar la tasa media de ganancia. Cada vez m谩s directa y p煤blicamente, el Estado es la garant铆a 煤ltima del capital para sobrevivir. Destruir ese Estado es, as铆, decisivo para la libertar humana mediante la extinci贸n de todo Estado.

4.4. Las leyes de la guerra social, de la lucha de clases, como encuadre objetivo de las guerras convencionales, imponen a la izquierda revolucionaria obligaciones ineludibles cuyo incumplimiento acarrea la derrota, acelerada por la adoraci贸n irracional y contra toda evidencia del fetiche parlamentarista y pacifista. La lucha de clases y de liberaci贸n nacional, existen al margen y en contra de fantas铆as reformistas porque la explotaci贸n es una realidad objetiva que ninguna subjetividad delirante puede ocultar por mucho tiempo. De la misma forma que un dedo no tapa ni el sol ni la luna, el fanatismo fascista no puede negar la objetividad de la Ley general de la acumulaci贸n del capital y de la Ley tendencial de ca铆da de la tasa de ganancia.

4.5. La subjetividad es parte de las contradicciones objetivas que hacen estallar crisis y guerras. La subjetividad revolucionaria organizada como fuerza pol铆tico-militar material puede hacer que esas guerras y crisis se vuelvan contra el capital impulsando la libertad. Bol铆var, como toda persona revolucionaria, era muy consciente del potencial liberador de la conciencia en esos momentos decisivos y por ello insist铆a en la educaci贸n hist贸rica, 茅tico-moral y pol铆tica del pueblo para que actuase decisoriamente antes, durante y despu茅s de esas guerras y crisis.

4.6. La ex izquierda occidental desprecia estas lecciones, y loa ese engrudo ins铆pido que es la ideolog铆a burguesa. Derrotar al reformismo es una exigencia sin la cual no hay libertad concreta, puede haber una ficci贸n de libertad abstracta en una existencia m铆sera, nada m谩s, pero bajo las presiones de una esquizofrenia social galopante. La derrota del reformismo solamente es posible en las luchas concretas, mediante su creciente coordinaci贸n e integraci贸n en una praxis emancipatoria superior.

4.7. Se ha de ser consciente de que cada uno de los avances espec铆ficos en esa praxis, sufre m谩s temprano que tarde dosis represivas siempre un poco m谩s duras que lo que corresponder铆a seg煤n el mito de la justicia burguesa. Toda coerci贸n siempre es m谩s dura que el peligro real que esa lucha popular reprimida contiene para la burgues铆a: esto tambi茅n es una ley de la guerra injusta. Y el terror fascista desencadenado contra la revoluci贸n siempre es cualitativa e inconmensurablemente superior a la justa violencia defensiva ejercida por la naci贸n trabajadora en armas: esta tambi茅n es una ley de la guerra reaccionaria.

4.8. La doctrina pol铆tico-militar es adaptable a la lucha de clases en Estados imperialistas o sumisos al imperialismo. Hay que preparar sistem谩ticamente los objetivos, fines y medios del comunismo. La dial茅ctica entre partido, independencia de clase y espacios de contrapoder es imprescindible, orientada hacia la extensi贸n y defensa a ultranza de esos contrapoderes conquistados. La 芦cuesti贸n del poder禄 debe dirigir todas las luchas por menores que sean, y debe buscar tanto la neutralizaci贸n y disoluci贸n de las fuerzas represivas oficiales y privadas, como el trabajo militante en el interior del ej茅rcito convencional, cuando fuera posible.

4.9. En las naciones trabajadoras oprimidas esto requiere un debate m谩s preciso porque todo, absolutamente todo el aparato material y simb贸lico, 鈥渄emocr谩tico鈥 o abiertamente dictatorial, que sustenta el imperialismo est谩 en funci贸n de desnacionalizar al pueblo oprimido. Bajo la explotaci贸n, opresi贸n y dominaci贸n nacional de clase, no puede existir ni existe instancia pol铆tica alguna que sea m铆nimamente neutral: todas son pro imperialistas, y las decisivas llegan a serlo brutalmente. Esta realidad lo condiciona todo.

4.10. Recordemos a Maquiavelo: 芦Los suizos son muy libres porque disponen de armas propias禄. Armas morales y materiales para quebrantar o asustar, seg煤n otra traducci贸n de esta sabia advertencia de Marx, a la burgues铆a propia y al imperialismo, a帽adimos nosotros.

I帽aki Gil de San Vicente
Euskal Herria, 21 de agosto de 2023

1 Tao Hanzhang: El Arte de la Guerra de Sun Tzu. Una interpretaci贸n china moderna. Distal. Buenos Aires. 1997, pp. 83-85.

2 Tao Hanzhang: El Arte de la Guerra de Sun Tzu. 脥dem. p. 89.

3 Pepe Rodr铆guez: Dios naci贸 mujer. Sinequanon. Barcelona 1999, p. 293.

4 Rondo Cameron: Historia econ贸mica mundial. Alianza Universal. Madrid 1995, pp. 53-54.

5 J. Guilaine-J. Zammit: El camino de la guerra. Ariel. Barcelona 2002, pp. 54-60.

6 Fernando Quesada Sanz: 芦La muerte de Cartago. La guerra m谩s salvaje禄. Desperta Ferro. 隆Cartago debe ser destruida. Madrid. Antigua y Medieval. N潞 31. Septiembre-octubre 2015, pp. 46-50.

7 Abel Rebollo: 芦Una historia de rebeli贸n y diluvio禄. D铆as rebeldes. Octaedro, Barcelona 2009, pp. 10-12.

8 N. M. Laster 鈥揕oucks y B. A. Okonofua: El marco de condiciones explotables. Estrategias de investigaci贸n y an谩lisis sociocultural. Julio-Agosto 2023 Military Review https://www.armyupress.army.mil/Journals/Military-Review/English-Edition-Archives/July-August-2023/Exploitable-Conditions-Framework/

9 F. Neumann: 芦Ansiedad y pol铆tica禄. Miedo y sociedad. Editorial Escuela. Argentina 1976, pp. 43-78.

10 Paul A. Robinson: La izquierda freudiana. Gr谩nica Editor. Buenos Aires. Argentina. 1971, p. 140.

11 V茅ase del autor: Vencer en la guerra cognitiva. 3 de marzo de 2023, a disposici贸n en la red.

12 Vijay Prashad: Hay suficientes recursos en el mundo para satisfacer las necesidades de la humanidad, pero no los suficientes para satisfacer la codicia capitalista. 3 de agosto de 2023 https://thetricontinental.org/es/newsletterissue/nueva-agenda-paz-onu/

13 R贸mulo Pardo Silva: se prepara un futuro de guerras largas. 27 de junio de 2023 https://rebelion.org/se-prepara-un-futuro-de-guerras-largas/

14 General Menry Fern谩ndez Pereira: Guerra Popular de Resistencia, CESCI, 3陋 edici贸n ampliada y corregida. Caracas, noviembre de 2019, p. 208.

15 General Menry Fern谩ndez Pereira: 脥dem, pp. 37-67.

16 Anatoli Shulgovski: 芦C谩tedra bolivariana. El proyecto pol铆tico del Libertador禄. Bol铆var visto por marxistas. Fondo Editorial 鈥淐arlos Aponte鈥 Caracas 2006, pp. 34-162.

17 A, Neuberg (pseu): La insurrecci贸n armada. Fontamara, Barcelona, 1978, pp. 267-285.

18 General Menry Fern谩ndez Pereira: Guerra Popular de Resistencia, CESCI, 3陋 edici贸n ampliada y corregida. Caracas, noviembre de 2019, p. 45.

19 Yv谩n Salcedo Uzc谩tegui: Bol铆var y Clausewitz. Vidas paralelas en la pol铆tica y en la guerra (1812-1813) Monte 脕vila, Caracas 2021, pp. 36-38.

20 Engels: Temas militares. Edit. Cartago. Buenos Aires. 1974, pp. 252 y ss.

21 General Menry Fern谩ndez Pereira: Guerra Popular de Resistencia, CESCI, 3陋 edici贸n ampliada y corregida. Caracas, noviembre de 2019, p. 67.

22 General Menry Fern谩ndez Pereira: 脥dem, p. 76.

23 Karl von Clausewitz: De la guerra. Ediciones Ej茅rcito. Madrid 1980, pp. 162 y ss.

24 Karl von Clausewitz: De la guerra. 脥dem, p. 204.

25 Karl von Clausewitz: De la guerra. 脥dem, p. 26.

26 Karl von Clausewitz: De la guerra. Ediciones Ej茅rcito. Madrid 1980, pp. 715 y ss.

27 Yv谩n Salcedo Uzc谩tegui: Bol铆var y Clausewitz. Vidas paralelas en la pol铆tica y en la guerra (1812-1813) Monte 脕vila, Caracas 2021, p. 16.

28 Yv谩n Salcedo Uzc谩tegui: 脥dem, pp. 21-26.

29 Yv谩n Salcedo Uzc谩tegui: 脥dem, p. 56.

30 Yv谩n Salcedo Uzc谩tegui: 脥dem, pp. 74 y ss.

31 Yv谩n Salcedo Uzc谩tegui: 脥dem, pp. 81 y ss.

32 Yv谩n Salcedo Uzc谩tegui: 脥dem, p. 110.

33 Marx y Engels: Circular al Comit茅 Central de la Liga Comunista. Marzo de 1850 https://www.marxists.org/espanol/m-e/1850s/50_circ.htm

34 Lenin: Declaraci贸n de los derechos del pueblo trabajador y explotado. Enero de 1918. https://www.marxists.org/espanol/lenin/obras/1918/enero/03.htm

35 Lenin: El socialismo y la guerra. Julio-agosto de 1915 https://www.marxists.org/espanol/lenin/obras/1910s/1915sogu.htm

36 General Menry Fern谩ndez Pereira: Guerra Popular de Resistencia, CESCI, 3陋 edici贸n ampliada y corregida. Caracas, noviembre de 2019, p. 122.

37 General Menry Fern谩ndez Pereira: 脥dem, p. 123.

38 General Menry Fern谩ndez Pereira: 脥dem, p. 190.

39 A, Neuberg (pseu): La insurrecci贸n armada. Fontamara, Barcelona, 1978, pp. 147-170.

40 J. Dimitrov: Acerca de las medidas de lucha contra el fascismo y los sindicatos amarillos. https://www.marxists.org/espanol/dimitrov/1928.htm

41 MPR21: Mercenarios: punta de lanza de las guerras imperialistas. 13 de abril de 2023 https://mpr21.info/mercenarios-punta-de-lanza-de-las-guerras-imperialistas/

42 Menry Fern谩ndez Pereira: Pensamiento estrat茅gico del Comandante Supremo Hugo Ch谩vez Fr铆as. CESDI, Caracas, 2023, pp. 93-95.

43 Marx: 芦Carta a Engels, 7 de julio de 1866禄. Cartas sobre El Capital. Ediciones Bolsillo. Barcelona, 1974, p. 119

44 ECF: La guerra es un negocio. 19 de agosto de 2023 https://www.lahaine.org/mm_ss_mundo.php/la-guerra-es-un-negocio

45 Gabriel Kolko: El siglo de las guerras. Paid贸s. Barcelona 2005, p. 343.

46 Menry Fern谩ndez Pereira: Pensamiento estrat茅gico del Comandante Supremo Hugo Ch谩vez Fr铆as. CESDI, Caracas, 2023, pp. 128 y ss.

47 Menry Fern谩ndez Pereira: 脥dem, pp. 137 y ss.

4852 Christian Arias Barona: 芦Dependencia, militarismo y contra-insurgencia: relaciones de dominaci贸n y acumulaci贸n de capital en Am茅rica Latina禄. Teor铆a del Imperialismo y de la Dependencia. N茅stor Kohan (compilador) Edit. Trinchera, Caracas 2023, p. 405.

4953 Christian Arias Barona: 脥dem, p. 411.

5054 Christian Arias Barona: 脥dem, p. 414.

51 Nick Sekunda: El ej茅rcito persa 560-330 A. C. Edic. del Prado. Ej茅rcitos y Batallas N潞 38. 1994, p. 23.

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